Alguien sacó un disco del equipo. Lo sabrá en 15 minutos.
Y no cuando los datos aparezcan por ahí. El agente registra el número de serie de cada unidad y la ficha del equipo muestra si tiene el cifrado activado: la diferencia entre perder 100 dólares y una fuga que tendrá que comunicar a sus clientes y al regulador.


